IV PREMIO ESTATAL AL ALTRUISMO, 2002

Voluntarias de la Fundación de Niños Especiales, Robert Morris, Dra. Catita Pérez de Romero y maestra Linda Martínez Constantino; Dr. Aldo Portillo, Linda Ibeth Guardado y por el Desayunador Padre Chava, su director.   También aparece Madre Antonia y directivos de Red Social de Tijuana.

Voluntarias de la Fundación de Niños Especiales, Robert Morris, Dra. Catita Pérez de Romero y maestra Linda Martínez Constantino; Dr. Aldo Portillo, Linda Ibeth Guardado y por el Desayunador Padre Chava, su director. También aparece Madre Antonia y directivos de Red Social de Tijuana.

El Premio al Altruismo, ya se ha escrito en esta remembranza de su historia que presenta          EL MEXICANO, es un reconocimiento que Red Social de Tijuana hace a la extraordinaria labor del voluntariado. Un sector imprescindible en la solución de los problemas comunitarios y en el impulso del deporte y la cultura.

En este 2002, que se entrega el IV Premio, se atiende sugerencias de quienes participan en el Tercer Sector para que a las categorías iniciales Individual e Institución, se agreguen 2: Post Mortem, y Gente Joven.

Ángel Dorado Individual. La Dra. Catalina Pérez de Romero, voluntaria por décadas como socia del Club de Leones, recibió este Ángel para reconocer que por casi 50 años de su vida trabajó por la salud de los que la habían perdido. Además, ella se dedicó casi tres lustros en atender el Centro de Capacitación para Invidentes que su Club de Leones Damas había fundado. Fue una gran promotora del Tercer Sector y una mujer comprometida con el servicio social.

Ángel Dorado Institución. Al grupo de voluntarias y voluntarios de la Fundación de Apoyo a Niños Especiales se les entregó este Ángel por su labor comprometida y el profesionalismo que desde hace varios lustros han realizado para que los niños con alguna discapacidad física puedan recibir terapia y mejorar su calidad de vida. Esos voluntarios son facilitadores para que quienes acuden, encuentren pronta respuesta de ayuda.

 Ángel Plateado Individual. La puntuación del Comité de Evaluación, por primera vez, marcó un empate. Un Ángel se le entregó a la maestra Linda Martínez Constantino, mecenas de artistas, le otorgaron este reconocimiento porque durante los últimos 15 años de su vida impulsó las inquietudes artísticas de niños y jóvenes. Además, venciendo problemas de salud, promovió el gusto por la música popular de México al realizar presentaciones como intérprete romántica. En la maestra Martínez, se reconoció la importancia de la cultura para el desarrollo de las personas.

Angel Plateado Individual. El norteamericano Robert Morris, benefactor de la Fundación Esperanza de México A.C., demostró con su altruismo que cuando se quiere ayudar no existen cercos ni fronteras. Durante más de 20 años financió proyectos de desarrollo en México; ayudó a estudiantes a cumplir sus sueños; apoyó a familias con discapacitados para que tuvieran rehabilitación y se involucró personalmente en aquellas acciones que requirieran de su trabajo..

 Ángel Plateado Institución. Para el Club Rotario Internacional Tijuana Centro como reconocimiento a su perseverancia y a la calidad de sus servicios. Hace más de 71 años inició actividades en Tijuana y desde entonces ha demostrado su compromiso social para beneficiar con diversos servicios de salud, educación y desarrollo humano a cientos de familias de esta frontera, logrando cambiar la vida de miles de personas.

Ángel Dorado Gente Joven. Desde su tiempo de estudiante en la UABC, el Dr. Aldo Portillo Moro dedicó varias horas de servicio voluntario al asilo Juan Pablo II para servir a los adultos mayores. Primero lo hizo para cumplir con su servicio social y después ya titulado, para apoyar a los abuelitos. Mientras que a su edad, la mayoría de los profesionistas se dedica a crear su patrimonio e integrar su clientela, este joven médico profesionista trabajó mucho a favor de los adultos mayores.

Ángel Plateado Gente Joven. Preocupada por las adicciones en Tijuana, la jovencita Linda Ibeth Guardado García durante más de tres años participó como voluntaria en el centro social “Lomas del Porvenir”, como animadora en actividades de cultura, deporte y recreativas para niños y adolescentes. “La única forma de alejarlos de las adicciones es mantenerlos ocupados en actividades positivas”, decía convencida. Por su responsabilidad, interés, sentido del deber y perseverancia, se le otorgó la presea.

Ángel Post Mortem. En esta primera edición fue para el sacerdote Salvador Romo Gutiérrez, conocido como el Padre Chavita (QEPD) en reconocimiento al trabajo realizado en el Proyecto Salesiano Tijuana, al impulsar la creación de escuelas de artes y oficios en diez zonas urbanas de la periferia de la ciudad.   Estos centros, conocidos como Oratorios siguen funcionando y han transformado la vida de cientos de niños y jóvenes, gracias a las enseñanzas que reciben para que mejoren sus condiciones de vida y fortalezcan sus valores.

Con un diagnóstico de cáncer que le daba tres meses de vida, el padre Chava, decidió dedicar ese tiempo a organizar un desayunador en el centro de Tijuana, para atender a los migrantes que llegaban a esta frontera, con la esperanza de cruzar a Estados Unidos. Al primer desayuno asistieron 27 personas.   Su afán por ayudar, hizo que el padre Chavita viviera tres años más, contra todos los pronósticos médicos.

Actualmente el Desayunador Salesiano Padre Chava lleva su nombre en reconocimiento a su labor, y no solo recibe cada día a más de mil personas, entre migrantes e indigentes, para darles gratuitamente un desayuno; sino que les proporcionan apoyo espiritual, psicológico y capacitación para que logren conseguir un empleo.

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