El voluntariado en México CAPITAL SOCIAL QUE SE DEBE IMPULSAR

Por EVA SOLÍS

Promover el trabajo voluntario de jóvenes de preparatoria y universidad en las Organizaciones de la Sociedad Civil, propiciaría tener una mejor cultura del voluntariado en México, afirma la Maestra en Trabajo Social, Amanda Uribe Ruiz.

La ex presidenta del Colegio de Trabajadores Sociales de Baja California A.C. agrega que a diferencia de Suecia e Israel, países que ocupan los dos primeros lugares en voluntariado a nivel mundial; en México es baja esta participación.

 “La riqueza de un país la representa su gente y son los voluntarios los que mueven a las Organizaciones de la Sociedad Civil”, agrega Uribe Ruiz, “ya que el 75% del trabajo en estas organizaciones lo realiza el voluntariado y el resto corresponde a los trabajadores.

Reconoce que los clubes de servicio como Rotarios y Leones, algunas organizaciones religiosas o agrupaciones de damas apoyan a diversas Organizaciones de la Sociedad Civil o proyectos vinculados a resolver algunos problemas de la comunidad, y hay otros esfuerzos aislados.

A excepción de esos grupos, la participación altruista es baja en nuestro país, comenta la Maestra en Trabajo Social, quien considera que esto podría obedecer a las diferencias sociales que existen en México.

Pone como ejemplo que en Suecia e Israel hay un alto grado de desarrollo, que permite a la población tener un buen nivel de vida, lo que hace posible que participen en acciones de voluntariado. Estados Unidos ocupa el cuarto lugar y también promueve el voluntariado.

En cambio en países donde el nivel económico es bajo y no están satisfechas las necesidades básicas como trabajo, salud, vivienda, entre otras,  la participación en el voluntariado también es menor. “La desigualdad provoca resentimiento”.

Y aunque hay casos muy destacados de apoyo a causas sociales en nuestro país, sobre todo por la empatía que generan ciertos problemas, y en las cuales las personas de menos recursos son las que más apoyan, agrega Uribe Ruiz, se requiere fomentar la cultura del voluntariado en México.

Explica que como especie “el ser humano tiene genéticamente el deseo de ayudar para sobrevivir” y además se desarrollar la empatía – que es ponerse en el lugar del otro- a través de educar con  el ejemplo o modelar a la gente para que participe en el trabajo voluntario.

Recuerda que 1997 en la preparatoria Lázaro Cárdenas involucraron a los estudiantes del servicio social a participar en la Fundación Esperanza de México A.C., que construye casas para familias de escasos recursos, y a la que nunca habían ido voluntarios mexicanos.

“La experiencia fue muy gratificante porque los jóvenes conocieron esta organización y las necesidades que existen en diversos grupos de la comunidad”, añade. Anteriormente, la mayoría de los voluntarios que participaba en esta fundación procedía de Estados Unidos, pero ahora ya también hay mexicanos.

Agrega que el trabajo voluntario debe tener organización, curso, compromiso y disciplinarnos para que sea llamado como tal. Y a su vez, de parte de la institución, debe existir un trato respetuoso para los voluntarios.

“Difícilmente el ser humano hace algo en lo que no obtenga un beneficio”, comenta, “y en el caso del voluntariado el servir a los demás es lo que te hace tener una satisfacción personal muy grande y a muchas personas ha logrado cambiarles la vida”.

Mtra. En T. S. Amanda Uribe Ruiz

“Muchas veces hemos visto que las personas con menos recursos son las más solidarias para apoyar diversas causas sociales, tal vez son más empáticas por las situaciones que han vivido. Sin embargo, se requiere fomentar la cultura del voluntariado en México y sensibilizar a los jóvenes para que participen como voluntarios. Es un error cubrir todas las necesidades de los niños y de los jóvenes.  Hay que llevarlos a que conozcan la desigualdad, la marginación, la pobreza. Ser voluntario no tiene que ver con capacidad económica o laboral, sino con el deseo de aportar su esfuerzo y su talento. Tengo la experiencia de que a los jóvenes les gusta ayudar, solo hay que guiarlos, modelarlos, ser líderes y trabajar con ellos. Tenemos mucho potencial con todos los jóvenes”.

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