FALTA HÁBITO DE LA LECTURA EN MÉXICO

Por: Eva Sólis

El mexicano lee en promedio un libro cada tres meses

Apenas el pasado 23 de abril se celebró el Día Internacional del Libro y a pesar de esta fecha, no se realizan actividades para fomentar el hábito de la lectura en México.

Se puede argumentar que esta falta de actividades obedece a la situación que se vive en el mundo a causa de la Covid – 19, pero ésta no es una razón de peso porque en años anteriores a la pandemia, tampoco se realizaban acciones para promover la lectura.

De acuerdo al Módulo sobre Lectura (MOLEC) del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) el mexicano lee en promedio un libro cada tres meses y la agencia de investigación de mercado de Reino Unido, NOP World, pone a México en el lugar 24 a nivel mundial según las horas de lectura que se dedican a la semana.

Y es que desafortunadamente la celebración del Día Internacional del Libro comprende la mayoría de las veces lecturas realizadas por actores o escritores a un público cautivo, que en muchos casos está integrado por lectores conocedores, pero se requiere ir más allá para conquistar a nuevos integrantes.

En una entrevista realizada por el periódico Milenio, el escritor Bernardo Esquinca afirmó: “No estoy muy a favor de celebrar el Día Mundial del Libro. Suelen ser conmemoraciones aburridas con maratónicas lecturas…También pienso que, en todo caso, debería ser el día mundial de la lectura, pues cada vez hay más gente que lee en tabletas electrónicas, incluido yo”.

Promover la lectura en los niños

Dentro del programa ¡Vamos a leer! que fomenta el hábito de la lectura en grupos vulnerables, especialmente orientado a los niños de casas hogar en Tijuana, se han realizado actividades tanto el Día Nacional del Libro, que celebra el 12 de noviembre, con motivo del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz, y el Día Internacional del Libro.

Como parte de las celebraciones, se consiguen donadores para adquirir libros, plumas y lápices, dulces y globos, que se les entregan a los niños de las casas hogar y se realizan diversas actividades con ellos esos días.

En una ocasión, se recibieron tantos donativos que se lograron entregar dos libros a cada niño, que era un grupo de 50 escolares, de una estancia infantil y tanto los pequeños como los papás quedaron sorprendidos y muy agradecidos de ver gente que les hubieran regalado ese material.

Los libros consistían en dos ejemplares que traían adivinanzas y juegos que les gustaron mucho a los infantes, con el propósito de que los padres de familia disfrutaran junto con sus hijos en resolver los acertijos.

A la mayoría de los padres de familia les gustó realizar actividades junto con sus hijos y esto dio como resultado que los niños se interesaran en la lectura.

El pasado 23 de abril para celebrar el Día Internacional del Libro, el programa ¡Vamos a Leer! donó varios libros a niños de dos casas hogar de Tijuana, a quienes les gustaron mucho los ejemplares porque se trataba de libros sobre distintos animales y que traían estampas para pegar en el mismo texto.

Y lo mejor de estas donaciones es que los libros son sumamente económicos y que han sido del agrado de los niños para iniciarlos en el hábito de la lectura. Así que no se necesitan grandes inversiones o programas para crear en los infantes el gusto por leer.

Opinan las madres de familia

Erika Sampedro Ramírez, quien tiene una licenciatura en Criminología, afirma que después de que su hija Adelheide recibiera un libro sobre animales marinos, donado por ¡Vamos a Leer!, se incrementó su gusto por investigar y conocer más acerca de la vida de estos seres, especialmente del megalodón.

“Todas las noches siempre le he leído un cuento y esto ha motivado en ella el gusto por la lectura”, explica Erika, “y el haberle regalado un libro de National Geographic sobre los animales marinos, hizo que ella se interesara por saber más e investigar acerca de ellos”.

Incluso, comenta Sampedro Ramírez, antes de la pandemia, Adelheide realizó una exposición acerca del megalodón en su escuela.

Noemí Soriano Aquino, quien es Trabajadora Social, afirma que tanto su hija Alejandra como su hijo Emilio se sienten atraídos por la lectura porque desde pequeños han tenido libros de acuerdo a su edad, y también fueron beneficiados con libros donados por ¡Vamos a Leer!

“Alejandra lee cuentos y biografías y Emilio todo lo que se le ponga enfrente”, comenta Noemí, quien agradece al grupo que se dedica a donar libros a los niños para fomentar el hábito de la lectura.

Maryel Alejandra Nieves Sánchez, quien es Comunicóloga, considera que cuando un niño recibe como regalo un libro lo considera como un gran presente y esto ocurrió con su hija Victoria al recibir el paquete donado por ¡Vamos a Leer!

“Desde pequeña he fomentado en ella el hábito de la lectura”, añade Maryel, “y esto nos ha permitido convivir más y dedicarle un tiempo para leerle”. Ahora ella ya empieza a leer y cuida mucho sus libros.

Las tres mamás coinciden en que fomentar la lectura en los niños les permite desarrollar su imaginación, ampliar su vocabulario, que convivan padres e hijos, entre otros beneficios y que es muy importante retomar la importancia de los textos frente a la tecnología.

Consideran que se deben de realizar más actividades para promover el hábito de la lectura desde la infancia como es la donación de libros, dedicar cinco minutos al día o el fin de semana, formar círculos de lectura, realizar intercambio de libros, entre otras.

Las tres entrevistadas agregan que se requiere leer más y disminuir el uso de celulares y tablets, para retomar la importancia del libro frente a la tecnología

“La lectura es un hábito que enriquece tanto a los niños como a las familias”, añade Nieves Sánchez.

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