LA FILANTROPIA UNA ACCIÓN DESCONOCIDA PARA“MORENA”

No debe extrañar ver el desconocimiento casi total de las autoridades que nos gobiernan.En el ámbito federal, estatal y municipal de todos los municipios de Baja California. ¿Acaso usted los conocía como personas filantrópicas? ¿Alguna vez vio al señor López Obrador como integrante de un grupo filantrópico? ¿Al gobernador y alcaldes o alcaldesas? Quizá practicaran la filantropía, pero lo hacían muy discretas. La mayoría destacaba en el mundo laboral o de los negocios, salvo el presidente mexicano que desde muy joven se dedicó a las actividades políticas o como líder social.Nunca compartiendo sus haberes, siempre exigiendo a los gobiernos, servicios, apoyos o reconocimientos. En nuestro estado hemos sido muy afortunados de que habiendo tantas carencias en el ámbito social y al carecer de lo suficiente para ayudar a los grupos vulnerables, los gobiernos tuvieron que aceptar la ayuda ciudadana. Se iniciaron individualmente, luego se reunieron varios amigos o personas que tenían la misma inquietud de ayudar. Mención especial para los clubes sociales y de servicio que teniendo sus orígenes en los Estados Unidos ya traían sus excelentes programas de servicio. Y así continúan. En Tijuana los Organismos de la Sociedad Civil, fortalecen sus actividades en formaininterrumpida en los años 90 a raíz de las tremendas lluvias que cayeron, ocasionando mucha destrucción.Y a partir de entonces aumentaron las necesidades de grupos vulnerables que durante muchos años recibían ayuda de iglesias y clubes, del país del norte. Poco a poco se fueron integrando en grupos, por iniciativa propia, no como dicen algunos grupos políticos de hoy, incentivados por un partido político. El voluntariado, con dirigentes muy solidarios e inquietos, poco a poco fue aprendiendo a trabajar mejor e identificaron 5 aspectos a los que se debería poner atención.Vencer esos cinco retos, permitiría lograr el éxito en sus inquietudes de fortalecer a sus instituciones para servir mejor:

1.- Aspecto Legal.Las autoridades, con excepciones muy contadas confía a plenitud en la labor que desarrollan los OSC -como ahora se les identifica-.De hecho hacen leyes en la que los mismos diputados se abrogan el derecho a decidir sobre la vida interna de las instituciones ciudadanas.Así que el Voluntariado durante muchos años se reunió para intercambiar ideas, convencer a legisladores y en el 2001 se publica la “Ley de Fomento a las Actividades de Bienestar y Desarrollo Social para el Estado de Baja California”.

2.- Recursos para el sostenimiento de las instituciones. Los OSC sufren de pobreza y de seguridad en sus ingresos. No hay una cultura filantrópica entre la ciudadanía… salvo excepciones.Y las autoridades, también con sus excepciones no acostumbra apoyar económicamente a quienes sacrifican sus propios ingresos o realizan actividades para recaudar fondos que les permita cubrir todos los gastos. Este gobierno federal, tan necesitado de captar fondos para sus apoyos sociales, se ha caracterizado por agredir la pobre economía de los grupos ciudadanos. Pero van saliendo adelante, gracias a su creatividad para organizar actividades.

3.- La profesionalización.Con el tiempo el Voluntariado ha demostrado que la capacitación es importante para que sus servicios sean más profesionales. Casi todos los cursos se consiguen a bajo costo o con becas totales. Hasta el 2018 era una constante que INDESOL ofreciera distintos cursos y seminarios. Incluso había la posibilidad de solicitar algunos que eran necesarios para el desarrollo institucional. Ahora, las cosas han cambiado y ciertamente no para bien.

4.- Lograr una buena comunicación con la sociedad: ser visibles.Esta ha sido una falla difícil de superar. Ha habido magníficos cursos sobre la llamada VISIBILIZACION de los grupos, es decir que todos los sectores sociales sepan del trabajo que realizan los OSC.Son pocas las instituciones que dominan este aspecto y que lucen exitosas. Pero la enorme mayoría no lo logra porque dedica todas sus capacidades y esfuerzos a atender sus instituciones, especialmente aquellas que sirven de hogares sustitutos o albergues. Ese aspecto se deberá atender, una vez pase la Pandemia.

5.- La captación de voluntarios.El mayor capital de las instituciones es justamente el Trabajo Social Voluntario. Pero también es un recurso difícil de captar. También en ese aspecto como en la captación de recursos económicos, hay la gran falla. Y es natural, quien trabaja a cambio de una remuneración justa, difícilmente puede pensar en sacrificar su tiempo de “descanso” para acercarse a ofrecer ayuda a alguna institución de servicio. Hay personas que se han jubilado, en buena edad para seguir trabajando, pero no se les ha entusiasmado. Y no es un dicho sin sustento, ya Madre Teresa de Calcuta lo repetía: “El que no nace para servir… no sierva para vivir”. También se debe trabajar ese aspecto, porque estimula y gratifica a quien lo realiza. (lep) En este tiempo de Pandemia, muchos se han volcado en acercar ayuda a quienes la necesitan.Es muestra de que en Baja California, la bondad existe.Solo hay que localizar en donde están las necesidades.

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