III PREMIO 2001

Ángel Dorado Individual.

Madre Antonia, una mujer que rompe paradigmas: ella, solicitó entrar a la Penitenciaría, cuando todos quieren salir, para servir a los más humildes y olvidados. Ella, tuvo la sensibilidad de crear la Asociación Brazos Abiertos para proteger a las viudas y huérfanos de los policías caídos en el cumplimiento de su deber. Se ocupó de proteger a familias de los presos, que generalmente son de otros estados. Les dio casa, comida y hasta atención médica.

Ángel Dorado Institución.

Casa de Cuna Católica Troncoso y Berruecos recibió este premio por el trabajo que realiza para educar y formar en valores a niños y niñas de madres trabajadoras y solteras. La trascendencia de esta obra es visible al conocer el interior y

platicar con los pequeños huéspedes de este ordenado hogar que les otorga la posibilidad de acercarse a las cultura, artes en general, técnicas actuales y por supuesto al respeto del trato diario.

Ángel Plateado Individual.

Doña María Rubio de Sandoval quién tuvo la visión de pedirle a Don Baraquiel Fimbres que construyera un asilo para ancianos pobres.

Ella primero consiguió el terreno y así surgió lo que hasta hoy es el Asilo San Vicente de Paul. Doña Mary hasta su fallecimiento fue la principal benefactora de la institución. Cuidando de dotar para los servicios mínimos como son agua, luz, teléfono, gas y muchas veces alimentos indispensables.

Ángel Plateado Institución.

Auto Transportes Estrellas del Pacífico, S.A. de C.V. que durante varios años estuvo dotando de boletos para que muchos migrantes, regresaran a sus hogares a reencontrarse con sus familias. Lo extraordinario de este caso es que a pesar de que tenía destinado un presupuesto mensual para tal fin, muchas veces hizo excepciones al conocer la historia personal que les presentaban,.

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