PIDEN CASAS HOGAR APOYO ANTE LA SITUACIÓN ECONÓMICA

Siguen trabajando a pesar de no tener apoyo del gobierno

A causa de la contingencia sanitaria y a los requerimientos de las autoridades estatales para que cumplan con la licencia para operar, a más tardar antes de que termine agosto, las casas hogar de la entidad enfrentan una difícil situación económica.

Desde la cuarentena, varios donantes no pudieron seguir canalizando recursos  a las casas hogar, que se sostienen gracias al apoyo de personas altruistas, debido a que el gobierno no les proporciona ningún respaldo económico.

Sin embargo,  pese a la suspensión de actividades por la contingencia sanitaria, las casas hogar siguen cubriendo las necesidades de los niños que tienen a su cargo y además pagando sueldos, servicios, impuestos y en algunos casos hasta el Seguro Social.

El director del Orfanatorio Emmanuel en Tijuana, Eduardo Méndez Castorena, afirma que desde que empezó la contingencia han disminuido hasta en un 70% los donativos de nacionales y extranjeros, tanto en especie como económicos.

“Cuando recibimos un donativo grande, hablamos con otros directores de casas hogar para compartir el producto y esto nos ha ayudado”, comenta Méndez Castorena, “no somos egoístas porque entre todos nos apoyamos”. En esta casa hogar atienden a 22 niñas y niños.

La directora de la Asociación para los Niños de Tijuana A.C. (conocida como Ciudad de los Niños), Lic. Martha Elena Beltrán Gudiño, afirma que nueve integrantes de su personal están en su casa  porque tienen padecimientos que las hacen susceptibles de contagiarse con el virus.

Antes de la contingencia, en esta asociación funcionaba el albergue para niños desde recién nacidos hasta 12 años de edad; una estancia infantil y la Unidad de Servicios Especializados (USE), donde ofrecían servicios de psicología, pedagogía y terapia de lenguaje para niños a bajo costo.

Sin embargo, actualmente solo trabaja el albergue donde viven 10 niñas y niños, ya que el resto de las actividades se tuvieron que suspender, pero se le sigue pagando el sueldo a todo el personal.

Agrega que gracias al extraordinario trabajo realizado por el Patronato de esta casa hogar y de algunos donantes que todavía pueden ayudarlos, han logrado salir adelante, pero que son muchos los gastos por pago de sueldos, servicios, impuestos y del Seguro Social.

Beltrán Gudiño comenta que antes de que entrara la nueva administración estatal, se les condonaba el pago del agua a las casas hogar, pero ahora tienen que pagar este servicio.

“Nos condicionaron a que primero tuviéramos la certificación para que nos condonaran el pago del agua”, añade Beltrán Gudiño, “pero para obtenerla se requiere asistir a cursos de capacitación que están suspendidos por la contingencia, entre otros requisitos”.

La directora de la casa de cuna católica Troncoso y Berruecos A.C., Juana Cuatzo Montes, afirma  que de 70 niños que recibían antes de la cuarentena, ahora la cifra bajó a 25 debido a que muchos padres de familia se quedaron sin trabajo.

Esta institución ofrece el servicio de guardería y preescolar a hijos de padres y madres solteras, quienes pagan una cuota de recuperación de 200 pesos a la semana.

Sin embargo, añade la directora Cuatzo Montes, a pesar de que bajó el número de niños y solo tendrán abierta la guardería, los pagos de los servicios, como el agua, IMSS e impuestos se deben realizar y ahora “tenemos que renovar la certificación a más tardar a finales de agosto, lo que implicará realizar más gastos”.

Y es que para obtener la certificación, que permite la operación durante dos años, las casas hogar tienen que pagar dictámenes de gas, eléctrico y estructural; cursos de primeros auxilios, evacuación, repliegue y manejo de extintores; certificados de Bomberos, dictámenes de uso de suelo y de salud.

Además requieren que la carpeta con toda la información anterior tenga la firma de un consultor certificado por Protección Civil, y después llevar a DIF este documento aprobado, así como realizar las inscripciones a la Secretaría de Bienestar Social federal y estatal, entre otros requisitos.

Los directores entrevistados coinciden en que es importante cumplir con estos requisitos porque están interesados en garantizar la salud y seguridad de los niños a su cargo, pero los gastos para cumplir son muchos ya que oscilan entre 50 mil a 90 mil pesos, sin considerar las modificaciones físicas que a veces tienen que hacer.

Aunado a lo anterior, la presentación de proyectos a los que convocaban los gobiernos federal y estatal cada año para que las OSC´s compitieran para obtener recursos de 50 mil a 80 mil pesos, ha sido cancelada y ya no tienen la opción de poder obtener este dinero.

Otro de los gastos que realizan estas asociaciones es la adquisición de cubrebocas,  caretas, líquidos para desinfectar, tapetes y gel antibacterial para proteger tanto a los niños como al personal que labora en estas asociaciones y así evitar contagios.

“Por un lado las autoridades nos exigen y por el otro nos paran, porque no podemos cumplir muchos requisitos para la certificación debido a que están suspendidas varias actividades”, afirma Méndez Castorena.

“El gobierno de Morena no nos ha ayudado en nada”, afirma la hermana Cuatzo Montes, “no es posible cumplir con todo”.

Considera que las casas hogar ayudan al gobierno atendiendo a los niños y el gobierno “nos debe de ayudar, deben de tener más consciencia y más amor al prójimo y apoyarnos”.

Y agrega: “Piden que todos cumplamos como si estuviera la situación normal”. (E.S.)

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