REGLAMENTO CRUZADA CONTRA EL HAMBRE

El Reglamento Interior del programa estrella de Enrique Peña Nieto, se publicó el 4 de julio de ese mismo año.

Es el seguimiento del Decreto publicado el 22 de enero del mismo año en el que se establece el Sistema Nacional de la Cruzada Contra el Hambre. El que constituye una estrategia de inclusión y bienestar social para implementarse a partir de un proceso participativo de amplio alcance cuyo propósito es conjuntar esfuerzos y recursos de la Federación. Las entidades federativas y los municipios así como de los sectores público, social y privado de organismos e instituciones internacionales para cumplimiento de los objetivos.

En el documento inicial (Decreto) se señala que es necesario contar con mecanismos que permitan, desde una perspectiva ciudadana dar seguimiento a las acciones que se emprendan en los tres órdenes de gobierno para erradicar el hambre, para lo cual se promoverá la creación de comités comunitarios, integrados por los propios beneficiarios de los Programas Sociales que convergen en la Cruzada los cuales participarán en el proceso de instrumentación y supervisaran el cumplimiento real de los objetivos y la transparencia de las acciones implementadas.

Sin abrumar con información sobre dicho decreto, se mencionará lo más paradigmático de los Lineamientos de Organización que cumplirá el programa y es justamente el

CAPÍTULO PRIMERO.

Artículo Primero.  Los presentes lineamientos tienen por objeto regular la organización y funcionamiento de los Comités Comunitarios, integrados por los beneficiarios y la comunidad en general que actuarán como la instancia ciudadana participativa, amplia, incluyente y plural con el objeto de contar con mecanismos de participación social. Agregando valor a las acciones de gobierno en los procesos de instrumentación y supervisión del cumplimiento real de los objetivos y la transparencia de las acciones implementadas de manera coordinada.

ALGÓ FALLÓ… ¿Quién TUVO LA CULPA?

La Auditoría Superior de la Federación, encontró que en la primera etapa se invirtió 8 mil millones de pesos y revisado hasta el 2018 encontraron que en los resultados oficiales no se acreditaba que las personas reportadas como atendidas hayan recibido los beneficios. (lep)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *